rio sella

El Sella, recurso económico

El Sella, recurso económico.

El Río Sella, más que un río!

¡Oh¡, bello río Sella,

¡trae a mi corazón tu canto errante

y deja con el sol o con la estrella

y el paisaje en ti inmerso

que al fundirse con la copa de mi verso,

yo te escuche y te cante!

De Ángel Pola, poeta llanisco.

El Sella, recurso económico y generador de riqueza de la Comarca de los Picos de Europa.

Los ríos, fuentes de vida

Los ríos han sido/significado, desde la prehistoria, un ámbito esencial de asentamiento y sin duda una factoría de recursos ilimitados para el desarrollo del ser humano.

El ser humano se posicionaba junto a sus orillas, no sólo para obtener agua, sino para abastecerse de alimento. Bien para sorprender a los animales que cazaban mientras se acercaban a beber, bien para pescar y extraer peces de sus aguas.

De este modo, las cuencas fluviales fueron lugares de desarrollo de diferentes asentamientos que además de necesitar, utilizaron los ríos como un recurso natural de subsistencia.

El río Sella. Un río cargado de historia!

El Sella nace en los Picos de Europa, en el municipio leonés de Oseja de Sajambre, concretamente en el paraje denominado, “Fuente del Infierno”, en el lugar llamado Jonseya. Después de recorrer 65 kilómetros, desemboca en el Cantábrico formando la Ría de Ribadesella. Teniendo su cuenca una superficie aproximada de 1.284 km2.

Su nombre tiene un origen prerromano, Salia. Teniendo este la misma raíz que por ejemplo el Besaya en Cantabria. Estos nombres aludían a las corrientes que formaban fronteras en los territorios que hoy conforman León, Cantabria y Asturias. Así, según Pomponio Mela (siglo I después de Cristo), el Sella delimitaba las tierras pertenecientes a cántabros y astures.

Es, como la mayoría de los norteños un río estrecho, corto y sobre todo caudaloso. Debido a estas características, a lo largo de los siglos ha ido erosionando el paisaje con la fuerza de su caudal y moldeando el perfil de los valles actuales que recorre durante su paso.

Durante su corta, pero intensa vida, recorre parajes singulares. Para empezar nace dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa. En su primer tramo discurre entre las paredes del Desfiladero de los Beyos, creando uno de los más hermosos paisajes de Asturias. Atraviesa Cangas de Onís bajo el llamado Puente Romano de la Villa y desemboca en la marinera Villa de Ribadesella, pintando una imperdible estampa.

Dos apuntes históricos

  • Calzada romana. La cercana y hoy ruta de senderismo, Senda del Arcediano, fue antigua calzada romana. Se construyó para transportar minerales desde León al mar.

  • Durante la Guerra Civil española el ejército popular se atrincheró alrededor del corredor del Sella ante el avance de las tropas franquistas. Convirtiéndose así en una trinchera natural de agua y fuego.

El Sella como recurso económico

Junto a los Picos de Europa, el Sella es uno de los principales generadores económicos de la región. Como recurso monetario el río ofrece, actualmente aprovechamiento hidroeléctrico, turismo activo y fluvial, tierras de cultivo y pastos para el ganado, por citar sólo alguno de los más importantes.

Digamos que la primera industria que se genera a su alrededor sería la denominada “Industria lítica”, que constituye en sí la primera industria generada por el ser humano. Desarrollada durante la edad de piedra, consistía en componer objetos útiles y otros adornos decorativos a través del uso de la piedra. Esta afirmación se corrobora a través del descubrimiento de los llamados “concheros del Sella”. Hallazgo realizado en 1877 por Justo del Castillo. Estos eran amontonamientos de valvas de moluscos marinos, restos de alimentación humana. El útil asociado a esta “industria lítica” por excelencia es el denominado “pico asturiense”. Un canto tallado con un extremo de punta roma, utilizado sobre todo para la recolección de moluscos.

La pesca en el Sella

Huelga decir que el río Sella está considerado uno de los principales ríos salmoneros de España.

Estudios biológicos muestran que el salmón asturiano pudiera ser el más antiguo de Europa. Parece ser que desciende de salmones de hace unos 40.000 (glaciaciones) que buscaban cobijo en las cabeceras de los ríos de la vertiente cantábrica.

Por ello es, que desde la prehistoria se pesque en la ría y en la zona baja del río. Son de la Edad Media las primeras referencia escritas de la pesca en el Sella.  Posteriormente la nobleza y el clero, Monasterio de Villanueva a la cabeza, gestionaban o más bien explotaban la pesca del salmón en el Sella. Controlando la pesca bajo el pago de una comisión.

En el siglo XVIII se capturaban en el Sella alrededor de 12.000 salmones.

A lo largo del siglo XX, la pesca entra de lleno en la cultura y tradición de la gente ribereña. Legendarias sagas de pescadores se establecen agregando más color y fama a la pesca del Sella. Y los cotos y pozos que fueron antiguamente bautizados con ilustres nombres, como el llamado, “Pozo del Capitán”, aportan solera y prestigio a esta actividad ancestral.

Siendo su carne una de las más sabrosas e igualmente cotizadas de Europa, es consecuente que su pesca adquiera una magnitud considerable. Especialmente el día de la captura del primer salmón del año, el llamado “Campanu”

A raíz de la pesca, se establece en el Sella otra actividad productiva añadida. El Centro de alevinaje de la salmonera Caño en Cangas de Onís tiene por objeto la captura de salmones para fomentar la cría de alevines, su reproducción y desove artificial para su posterior suelta y seguimiento. Todo ello para favorecer la repoblación salmonera del Sella.

Aprovechamiento Hidráulico

Debido al carácter torrencial de las aguas de nuestro protagonista, no es de extrañar que proliferaran en la región todo tipo de ingenios hidráulicos. Máquinas que accionadas a través de la fuerza del agua, desempeñaban las más variopintas funciones. Desde los pilones que modelaban el hierro candente en las ferrerías, hasta los batanes para mazar la lana. Derivando en tiempos más recientes en las centrales hidroeléctrica.

En la actualidad, sólo existe un único aprovechamiento hidroeléctrico de importancia, y no se encuentra en el Río Sella. Sino en uno de sus afluentes, el Dobra, concretamente en su tramo más alto. Conocido como el Embalse de La Jocica, este pequeño embalse lleva en activo desde el 1964. Dispone de tres unidades, la nombrada Presa de La Jocica y las Centrales de Camporriondi y Restaño.ño y la de Camporriondi, ya a orillas del Sella.

Molinos de rodezno.

El principal ingenio industrial de los ríos asturianos. Una de las actividades generadoras de riqueza más populares desde tiempos inmemoriales, es la industria harinera. Su origen puede datarse en el siglo XVII, a raíz de la aparición en Asturias del cultivo del maíz.  Aunque en los molinos, se muelen demás del maíz, productos como la escanda, el trigo o la cebada. La imagen del molino sobre el cauce desviado de los ríos, puede ser una de las más bellas del territorio asturiano. 

Turismo de Experiencias.

El Sella es una máquina activa generadora de emociones. Hoy en día el negocio del turismo activo, que tiene como buque insignia “El Descenso del Sella en canoa” es uno de los principales motores de desarrollo económico de la Comarca de los Picos de Europa.

El sector genera alrededor de 450 empleos fijos en todo el Principado. Sólo en la zona del Sella se contratan alrededor de 350 personas. Unas 25.000 personas bajan el Sella año tras año para practicar alguno de los llamados deportes de experiencia y aventura.

Un deporte que se nutre tanto de las aguas como de la belleza del Sella. Una actividad que no merma en modo alguno las capturas de salmón en el Sella, gracias al acuerdo actual sobre franjas horarias de utilización del río, entre pescadores y empresas de turismo activo.

Un deporte de naturaleza, donde después de realizarse estudios de impacto ambiental, ha quedado demostrado que no daña el ecosistema fluvial del Río Sella. Siempre que se realice de una manera responsable, ordenada, controlada y ajusta a normativa.

Fiesta de Les Piragües

Se cita en último lugar la más carismática de las, digamos “actividades”, generadoras de riqueza en torno al Río Sella.

“La Fiesta de Les Piragües”. Esta prueba lúdico-deportiva, la Gran Fiesta de Asturias, aporta una dimensión mundial al Sella. Cada agosto se celebra en sus aguas el “Descenso Internacional del Sella”. Fiesta declarada de Interés Turístico Internacional y una muy animada competición deportiva en la que participan alrededor de 1.000 palistas de distintas nacionalidades. Y donde miles de personas se agolpan cada año a celebrar el Descenso entre las localidades de Arriondas y Ribadesella.

 

 

Disfrutando del Sella

Disfrutando del Sella

Disfrutando del Sella

El río Sella. Un Parque Temático!

El Sella ofrece un extenso abanico de actividades para disfrutar y divertirse. Sus orillas, sus aguas, sus desfiladeros son escenarios únicos donde realizar cualquier tipo de deporte de aventura, desde un simple y relajado paseo por sus orillas, hasta la actividad más conocida de Asturias, “El Descenso del Sella en canoa”. Sin olvidar emociones más fuertes como los Puentes Tibetanos y tirolinas enclavadas en uno de sus desfiladeros a más de 300 metros de altitud.


Algunos datos y un poco de historia.

El Sella nace en los Picos de Europa, en el municipio leonés de Oseja de Sajambre, concretamente en el paraje denominado, “Fuente del Infierno”, en el lugar llamado Jonseya. Después de recorrer 65 kilómetros, desemboca en el Cantábrico formando la Ría de Ribadesella.

Su nombre tiene un origen prerromano, Salia. Teniendo este la misma raíz que otros ríos de la vertiente cantábrica, como el Besaya en Cantabria. Estos nombres aludían a las corrientes que formaban fronteras en los territorios que hoy conforman León, Cantabria y Asturias. Así, según Pomponio Mela (siglo I después de Cristo), el Sella delimitaba las tierras pertenecientes a cántabros y astures.

Es, como la mayoría de los norteños un río estrecho, corto y sobre todo caudaloso. Debido a estas características, a lo largo de los siglos ha ido erosionando el paisaje con la fuerza de su caudal y moldeando el perfil de los valles actuales que recorre durante su paso.

Durante su corta, pero intensa vida, recorre parajes singulares. Desde su nacimiento dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, nos ofrece bellas y diferentes estampas. En sus primeros tramos serpentea entre las paredes del Desfiladero de los Beyos, creando uno de los más hermosos paisajes de Asturias. Atraviesa Cangas de Onís bajo el llamado Puente Romano de la Villa y desemboca en la marinera Villa de Ribadesella, formando una ría y pintando una imperdible estampa.

El Sella en Asturias.

Huelga decir que el Sella es más que un río. Su historia, todo lo que converge en torno a él, lo ha convertido en un símbolo. En uno de los principales emblemas de Asturias. Y alguna de sus estampas, como la del Puente Romano en Cangas de Onís o su desembocadura en Ribadesella, han hecho de este río un auténtico mito. Sin olvidar que en este río, tiene lugar la fiesta y el acontecimiento deportivo más importante del Principado de Asturias, “El Descenso Internacional del Sella”. Conocida como “La Fiesta de les piragües” y declarada de Interés Turístico Internacional”, se celebra con una vertiginosa carrera entre Arriondas y Ribadesella cada año el primer sábado posterior al 2 de agosto.

Disfrutando del Sella y su biodiversidad.

Su ribera es un compendio de la biodiversidad de los ecosistemas asturianos. Su abundante arbolado, formado por una compacta y frondosa línea de alisos, fresnos, castaños, sauces y álamos proporciona frescor y verdor al entorno.

El Sella es un arco iris de colores intensos que se mezclan con la música suave del canto alegre del mirlo y el rumor acompasado del discurrir de sus aguas entre las rocas.

Un recorrido de pura naturaleza, de puro paisaje natural. Un plató donde dar rienda suelta a nuestras emociones.

Disfrutando del Sella un día de…cualquier estación el año!

Sí, porque cualquier día de cualquiera de los meses que conforman un año puede ser el ideal para disfrutar de las excelencias y atractivos del Sella.

Primavera.

Empezamos con una actividad potente. Barranquismo. Y descendemos un barranco profundo, repleto de vegetación. Nos lanzamos y rapelamos entre toboganes y acabamos con un salto en un pozo profundo rodeados de naturaleza virgen.

https://montanasdelnorte.com/descenso-de-barrancos-asturias/

Verano.

Colores azules, cielos claros y limpios. Los rayos del sol reflejándose en sus limpias aguas. Puede ser la época ideal para atravesar su cauce a lomos de un caballo por Ribadesella. Desde la zona remansada de El Alisal cruzaremos las fauces de la Cuevona de Cuevas a caballo. Una experiencia única e inolvidable.

https://montanasdelnorte.com/rutas-a-caballo/

Otoño.

Sin dudarlo. Descender el Sella en canoa. Fuera del tumulto del verano. Para disfrutar de la verdadera esencia del Sella y de los tonos ocres y rojizos de la naturaleza. Una travesía sin prisas, calmada. Un placer para todos nuestros sentidos.

https://montanasdelnorte.com/descenso-del-sella-en-canoa/

Invierno.

Con frío y bien abrigados, que mejor opción que un paseo por las orillas de un río repleto de energía. La senda que discurre paralela al Sella entre Arriondas y Cangas de Onís podría ser una buena opción.

Actividades de Turismo de Aventura en torno al Sella.

Hemos presentado 4 posibilidades de aventura adaptadas a cada estación del año. Pero como mencionamos en el inicio el Sella presenta más posibilidades. A continuación os las describimos todas y os recordamos que podéis contratar cada una de ellas a través de nuestra web, www.montanasdelnorte.com o llamando a nuestro teléfono 985.85.78.80, donde además os aconsejaremos y explicaremos con detalle cada una de estas posibilidades de ocio, naturaleza y aventura.

Disfrutando del Sella:

El Parque de aventura, Vidosa Multiaventura.

Uno de los parques más completos de España. Para disfrutar de una naturaleza de auténtico vértigo. Se localiza en el Desfiladero de los Beyos en la parte alta del Sella.

El Parque está compuesto por:

  • 7 vías ferratas de distintas dificultades con 4 puentes tibetanos.
  • Rocódromo.
  • Vías de escalada.
  • 7 tirolinas de distintas longitudes. Alguna alcanza hasta el medio kilómetro de longitud.

Todo ello en un entorno de incomparable belleza. Con vistas del Desfiladero de los Beyos y de la Casaca de Aguasaliu desde un punto de vista único.

Disfrutando del Sella. Espeleología.

En el ámbito del río Sella existen multitud de cuevas. Te invitamos a descubrir una de ellas a través de la espeleología horizontal. Un mundo subterráneo con vida propia. Una película de animación creada por las sombras, recovecos y rincones que sólo encontrarás en el interior de la tierra.

Coasteering.

Muy cerca de la desembocadura del Sella. Esta novedosa actividad, adaptada del barranquismo permite recorrer un tramo de la costa de Ribadesella. Se avanza al fragor de las olas del Cantábrico utilizando todas las técnicas de progresión conocida. Los acantilados se recorren nadando, caminando o saltando, combinando estas formas con otras más sofisticadas como el rápel, la tirolina o el snorkel.

https://montanasdelnorte.com/coasteering/

Surf.

“Close to Sella”. En Ribadesella, en la Playa de Santa Marina, tiene lugar de las actividades más divertida y menos monótona de los llamados deportes de aventuras. Coger olas en la turbina del Cantábrico proporciona adrenalina y diversión en partes iguales.

 

Rafting.

Emoción en estado puro. Bajar el Sella en una lancha neumática a tenor de los vaivenes y los golpes de agua esquivando rocas es una de las sensaciones más emocionantes que se pueden experimentar. Esta actividad se realiza en el tramo más alto del Sella, entre marzo y octubre. Siendo la primavera, cuando más caudal tiene el río, el momento propicio para llevarla a cabo.

Montañas del Norte. Empresa de multiaventura en Asturias.

Un último apunte. Realizar cualquiera de las actividades que hemos apuntado con Montañas del Norte es garantía de total seguridad. Un experto equipo de guías y profesionales velarán por la buena realización y la mejor fiabilidad en el desarrollo del ejercicio en cuestión. Además proporcionamos el material adecuado para llevar a cabo cada una de ellas con todas las garantías posibles.

Ya sólo tienes que acércate al Sella y emocionarte con su belleza, su paisaje y sus infinitas posibilidades de ocio y aventura!.

Categorías

Dificultad del Río Sella

Antes de valorar en nivel de dificultad del  del Río Sella que realiza nuestra empresa, explicaremos los 6 niveles de dificultad para ríos reconocidos a nivel internacional.

Introducción. Los Ríos y su nivel de dificultad.

Tanto los practicantes de piragüismo, hidrospeed o rafting, aquellos que escogen un río para llevar a cabo sus prestaciones deportivas recurren a una clasificación, mundialmente reconocida, que distribuye las corrientes fluviales por su grado de dificultad. Sin duda, esta definición sirve a los deportistas para trazarse una primera idea del medio con el que pretenden enfrentarse. Lo que redundará en la adopción de las medidas más adecuadas en el inicio y durante la realización de la prueba.

Dicha clasificación comprende seis niveles, que se designan mediante número romanos, acompañados, si corresponde, de otros signos (más, +, o menos, -) y numeración árabe (indicando cantidad de tramos).

Enumeración de Niveles.

  • El Nivel I corresponde al de menor distancia. Se trata de corrientes de curso regular que discurren por pendientes suaves. En ellas apenas se forman olas y ligeros remolinos. Son ideales para las pruebas de demostración e iniciación.
  • El Nivel II se cataloga de fácil, si bien asignándole ya la categoría de deportivo.  Su cómoda navegación viene determinada por la ausencia de rápidos peligrosos. Aparece algún que otro escalón de escasa importancia y olas y movimientos de agua exentos de dificultad.
  • El Nivel III se aplica a los ríos de recorrido medianamente difícil. En ellos, la presencia de escalones, rocas a flor de agua o sumergidas y la formación de olas de considerable violencia y envergadura imponen la necesidad de maniobrar con el grado de experiencia y capacidad suficiente para saber cómo evitar los obstáculos. La corriente gana aquí en intensidad, y puede contar con saltos, si bien deja visibles y expeditos los pasos.
  • El Nivel IV corresponde a los ríos de navegación difícil. Los desniveles son aquí pronunciados, los obstáculos, los escalones y la envergadura de las olas ofrecen bastante dificultad. La maniobra, por tanto, requiere una experiencia considerable. Especialmente para afrontar los frecuentes remolinos y la caída libre de las aguas. Se trata de las corrientes deportivas por excelencia, conocidas como naguas vivías.
  • El Nivel VI se asigna a corrientes muy difíciles de controlar, que requieren una gran técnica y, aún más, un reconocimiento previo del recorrido. Este reconocimiento se requiere para precisar el modo de proceder ante los fuertes obstáculos y la peligrosa presencia de saltos y escalones. La dificultad no cede en todo el curso del río y exige el máximo tanto al deportista como al material de uso.
  • El Nivel VI se destina a los ríos extremadamente difíciles. Rayando lo infranqueable. Los rápidos que se forman, el volumen de agua y la pendiente son excepcionales. Sin posibilidad de detención. La práctica de cualquier especialidad resulta altamente peligrosa, y sólo puede afrontarse provisto de una técnica al más alto nivel.

Alteraciones.

El practicante experimentado sabe cuáles son las causas que pueden alterar la clasificación asignada a una corriente o a uno de sus tramos; por supuesto los cambios meteorológicos y los que imponen las temporadas, pero también la apertura de diques o el momento preciso de la jornada.

En todo caso, el deportista debe tener un conocimiento previo de estas modificaciones circunstanciales y no limitarse a la mera verificación del caudal.

En los niveles de relativa dificultad (de III en adelante) se impone conocer los puntos de acceso y de salida del lecho. Así como los de asistencia y de socorro que hayan dispuesto.

Otros puntos que se reconocerán en la observación previa del recorrido podrá ser; rocas o troncos de árboles, apenas hundidos en el agua, a los que delatan finos círculos concéntricos, contracorrientes o rebufos provocados por obstáculos de diversa índole. Fuertes remolinos en la base de un escalón o salto, peligrosos por su capacidad de arrastre. Recodos donde la masa de agua se arremolina, dejando al mismo cauce principal con escasa fluidez.

Los infrecuentes pero temidos sifones, conductos naturales anegados que ejercen presión desde la profundidad. Elevaciones en las que el terreno aflora, dejando apenas una lámina de agua que entorpece la navegación. Vías estrechas de que pueden estar obstruidas por ramas o troncos. Oleajes que por su intensidad pueden requerir la aplicación de técnicas que permiten pasar carenándolos. Objetos metálicos o de otros materiales de los cuales los ríos puedan ser portadores.

El reconocimiento previo será la mejor manera de prevenir las dificultades, evitar las zonas peligrosas y diseñar las maniobras que conviene ejecutar para eludir los obstáculos. Asimismo, podrá dictar la conveniencia de establecer, en puntos determinados, sistemas de seguridad, a base de cordadas.

Nivel de dificultad del Río Sella.

Atendiendo a lo expuesto, diríamos que los 15.200 kms., que corresponden al tramo navegable que realiza Montañas del Norte. Esto es desde Arriondas a Llovio, se incluyen dentro de los niveles I y II. Siendo pues un recorrido apto para todas las edades, siempre que se encuentre dentro de unas condiciones físicas adecuadas.